Líderes de los NIH y la FDA: Aumentar la investigación y reducir las barreras para mejorar e implantar herramientas de detección de drogas en medio de la epidemia de sobredosis

Herramientas como las tiras de prueba de fentanilo son prometedoras para reducir los daños relacionados con las drogas y para salvar vidas

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Rearview of woman's arm with heart-shaped tattoo standing at an outdoor music festival.
©Getty Images/Klaus Vedfelt

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En un nuevo comentario publicado en el New England Journal of Medicine, los líderes de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por su sigla en inglés) y de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por su sigla en inglés) destacan la necesidad urgente de abordar las brechas actuales en la investigación, el desarrollo y la implementación de tiras de prueba de fentanilo y otras herramientas de detección rápida de drogas que podrían ayudar a prevenir las muertes por sobredosis. Estas herramientas tienen el potencial de salvar vidas y ser una parte importante de los kits de herramientas para la reducción de daños, pero su acceso suele ser limitado debido a las brechas en la investigación y a otros obstáculos diversos, como las prohibiciones estatales o legales. Este llamado a la acción promueve nuevas colaboraciones entre investigadores y agencias para garantizar la eficacia de las tiras de prueba de fentanilo y promover el desarrollo de tecnologías adicionales para la detección de drogas. También anima a la reducción de las barreras que impiden el uso de estas tecnologías donde no estén prohibidas por la ley.

En 2021, más de 60.000 personas de entre 15 y 54 años murieron en los Estados Unidos por sobredosis relacionada con opioides. Esto es más del número de muertes relacionadas con el COVID-19 para este mismo grupo de edad y muchas de estas muertes fueron provocadas por el opioide fentanilo, que es extremadamente potente y difícil de detectar sin ayuda. El fentanilo ilícito está siendo mezclado con otras drogas como la heroína, la cocaína, la metanfetamina, la xilazina y en pastillas falsificadas, lo que hace que muchas personas no puedan saber la sustancia específica que están consumiendo. Ampliar el acceso a tecnologías de detección de drogas innovadoras, de bajo coste y fáciles de usar allí donde no estén prohibidas por la ley puede desempeñar una función fundamental para ayudar a mantener la seguridad de las personas, ya sea en casa o en público.

Hoy en día, las tiras de prueba de fentanilo son parte de las herramientas de detección de drogas más conocidas y fáciles de distribuir, pero pocos estudios han evaluado su rendimiento y su impacto en la salud pública. En general, la FDA no regula los productos de prueba cuando se usan sólo para detectar sustancias o adulterantes de drogas ilícitas. Es importante que los investigadores y desarrolladores de estos productos detectores de drogas evalúen su precisión para garantizar la calidad y el rendimiento en cada caso de uso. También se necesita más investigación para determinar si otras estrategias de detección de drogas son viables y eficaces en entornos comunitarios y clínicos y también para desarrollar técnicas de detección de otras sustancias emergentes. Los modelos de aplicación de las estrategias de detección de drogas deben garantizar que se despliegan de forma equitativa y culturalmente apropiada, adaptada a las necesidades únicas de las comunidades donde no estén prohibidas por la ley.

Los NIH dan la bienvenida a las propuestas de investigación sobre tiras de prueba de fentanilo y otras herramientas de comprobación y detección de drogas. La FDA ha dado su autorización previa a la comercialización de pruebas de laboratorio para detectar fentanilo en la orina y el cabello, y acepta con agrado la oportunidad de trabajar con los fabricantes en dispositivos para los puntos de atención destinados a analizar muestras humanas. Esto sería de gran valor en los entornos clínicos, para ayudar a controlar las tendencias y los resultados críticos y ayudar en las evaluaciones clínicas del uso de sustancias.

Para obtener más información sobre los programas de tratamiento de drogas y salud mental disponibles en su área, llame a la línea nacional de ayuda gratuita y confidencial 1-800-662-HELP (4357) o visite www.FindTreatment.gov. (en inglés)

Artículo:

ND Volkow, et al. Testing for Fentanyl — Urgent Need for Practice-Relevant and Public Health Research (en ingles). New England Journal of Medicine. DOI: 10.1056/NEJMp2302857 (2023)

Quién:

  • Nora D. Volkow, M.D., directora, Institutos Nacional sobre el Abuso de Drogas
  • Lawrence A. Tabak, D.D.S., Ph.D., director interino de los NIH

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Acerca del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA): El NIDA es parte de los Institutos Nacionales de la Salud, del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. El NIDA apoya la mayor parte de la investigación a nivel mundial sobre los aspectos de salud relacionados con el consumo de drogas y la adicción. El Instituto lleva a cabo una gran variedad de programas para informar a la política, mejorar la práctica y avanzar en la ciencia de la adicción. Para más información sobre el NIDA y sus programas, visite https://nida.nih.gov/es/

Acerca de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH): Los NIH, la agencia de investigación médica del país incluye 27 Institutos y Centros y es un componente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. Los NIH son la agencia federal principal que conduce y apoya la investigación médica básica, clínica y traslacional, y están investigando las causas, los tratamientos y las curas de enfermedades tanto comunes como raras. Para más información sobre los NIH y sus programas, visite www.salud.nih.gov

Acerca de los trastornos por consumo de sustancias: Los trastornos por consumo de sustancias son afecciones crónicas y tratables de las cuales las personas se pueden recuperar. En 2021, más de 46 millones de personas en los Estados Unidos padecían de al menos un trastorno por consumo de sustancias. Los trastornos por consumo de sustancias se definen en parte por el consumo continuado de sustancias a pesar de las consecuencias negativas. También es un trastorno recurrente, en el que los periodos de abstinencia (no consumir sustancias) pueden ir seguidos por un regreso al consumo. El estigma puede hacer que las personas con trastornos por consumo de sustancias sean menos propensas a buscar tratamiento. Utilizar el lenguaje preferido puede ayudar a informar con precisión sobre el consumo de sustancias y la adicción. Vea la guía del NIDA disponible en línea.

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